1 de enero de 2013.
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| El día finalmente se calmó...y bastante! |
Por un año, no sigo la tradición de levantarme temprano el día de año nuevo, para salir con el kayak. Normalmente lo solía hacer entre otros motivos porque aprovechando el resacón de la fiesta, no me encontraba absolutamente a nadie en el agua, con lo que la paz y tranquilidad eran absolutas...pero en esta ocasión las previsiones meteorológicas no eran nada halagüeñas, cosa que pude comprobar de madrugada...viento fuerte y lluvia me hicieron permanecer en la cama.
Horas más tarde, la cosa fue mejorando, aunque los habituales días despejados de la costa onubense, se veían empañados por numerosas nubes, si bien por momentos, el Sol asoma con fuerza para alegrar el espíritu y reconfortar el cuerpo.
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| Tranquilidad absoluta en la ría de Punta Umbría. |
La primera picada no tardó en acontecer, justo a la altura de los pantalanes de el Real Club Nautico, tuve la primera picada a uno de los dos pulpitos que llevaba en el aparejo junto al yokozuna gitana...¿Qué iba a ser sino una lacha? ¡¡Lacha-man, me voy a tener que llamar a este paso!! Tras desanzuelarla, debió de leerme las intenciones, porque no me dió ni tiempo a soltarla, ella solita se fue por donde vino...
Ya un poco mas cerca del espigón obtengo una picada de un robalillo del que no tengo imagen alguna y al cual a ojo le calcularía unos 400 gramillos ¡Chiquitín a crecer!
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| Pesquero fondeado en la ría. |
Continué paleando hasta sobrepasar el espigón, y dirigirme hacia las playas de Punta. Me dirigí hacia las olas rompientes en busca de bailas y lubinas, aunque no las encontré.
Aún se me hace raro enfrentarme a las olas llevando detrás las cañas, por un lado la tentación me dice:
"¡Juega con ellas!" pero la razón me avisa: "¡Ojo con los carretes!" Jugar con las olas y llevar las cañas, no es muy recomendable para la durabilidad de los mismos, aparte que la maniobrabilidad del kayak se ve muy mermada por la acción de los señuelos, en especial cuando son de babero grande.
Ya se acercaba la hora de irme a comer (En mi casa es apartir de las 16:00 h) así que me dirigí nuevamente a la ría.
Ya estaba avanzada la bajamar, y los que sois de la zona sabeis que en la desembocadura hay zonas donde existen bancos de arena que llegan a quedarse en seco y las olas rompientes son frecuentes...pues allí me puse a jugar, entrando y saliendo a través de las olas. Es una zona complicada según la hora de la marea, pues como digo, se forman rompientes, y la confluencia entre la corriente vaciante y el oleaje da como resultado una zona "complicada" con olas de "rebote" pero es un excelente lugar para buscar a la reina de la rompiente...¡¡Y vaya si la encontré!!
Según voy saliendo de la ría con la corriente a mi favor, noto un tremendo tirón en la caña, paleo fuerte para salir de la zona expuesta y me dispongo a recoger, pero la pieza se ha soltado...
Animado por esta picada, vuelvo a adentrarme en la ría, y nuevamente a la que salgo, tras atravesar el oleaje, obtengo una nueva picada...
Voy recogiendo con presteza y al otro lado de la linea diviso una cabeza con la boca abierta, ¡¡Una Loba de kilo!! que viene prendida del pequeño vinilo que va unido al "Gitana".
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| Lubina quilera en la ría. |
Como aún me queda tiempo, me doy una nueva pasada, y aunque no se vea en el video, pues no estaba grabando, me acerco demasiado a una zona de poca profundidad, y ¿Una gran ola rompe sobre mi! ¡Apoyo lateralmente y surfeo la ola! Cuando la espuma pasa y recobro la verticalidad tengo la caña y el salabardo hundidos en el agua ¡¡Mi...a pa mi!! Recupero todo el material (Que por suerte siempre llevo atado) y al recuperar la caña, noto tensión en la linea...empiezo a recuperar, pero pronto tengo que ponerme a palear ría adentro, pues la corriente vaciante me dirige nuevamente hacia las rompientes, y no tengo ganas de volver a exponer el equipo al agua. Unas paladas para alejarme y tener espacio para recobrar la pieza...a tiempo antes de volver a llegar a la rompiente, saco del agua una nueva lacha que pongo en libertad.
El único pero a la hora de grabar estos días, es que debido a la excesiva humedad, el objetivo de la gopro se me empañó en más de una ocasión...probé a meter en la carcasa unos granos de arroz, y pese a que el problema no se solucionó, si que se redujo. Un verdadero fastidio que en más de una ocasión estos días me llevó a hacer algo no recomendable, que es abrir la carcasa en medio del agua para evitar la condensación.
Gopro comercializa una especie de esponjillas para evitar este problema, pero son caras y de uso limitado. La solución que he buscado para posteriores salidas es utilizar bolsitas pequeñas de silica-gel...a ver que tal...¿ ?
Doy por finalizado el día y me marcho para casa, buen comienzo de año 2 lubinas, un par de lachas y mi kayak sobre el mar.
¡OS DESEO UN BUEN AÑO A TODOS, TANTO DESDE COSTA, EMBARCACIÓN...O ARTEFACTO FLOTANTE...jejeje! ¡ En el mar , en la montaña o allá donde estéis, que seáis felices!