Lugares maravillosos...amenazados por algunas empresas de "aventura" sin escrupulos.
Cabrilla a jigging en cabo Peñas.
Tres días en el paraiso han sido más que de sobra para saborear mi Asturies, pesca y kayak, paisajes y más paisajes sobrecogedores...desde Cabo Peñas a los acantilados de Guadamia, una maravilla para los sentidos.
Ya publicaré algo en condiciones, porque material gráfico tengo para aburrir...el jueves como la pesca no fue más allá de unas cabrillas a jigging, me dediqué a un poco de rock hopping bajo el cabo Peñas.
Playa de Guadamia.
Lubina en la ensenada de Llumeres.
Paso entre el Cabo Peñas y el Pegollo...hay que esperar la ola buena.
Una de las cuevas de Guadamia.
Calitas expectaculares...
El viernes aparqué las cañas pues la ruta estaba dirigida a entrar y salir de las mil y una cuevas y entrantes que presenta la costa de Llanes...y el sábado, había que ir cerca de casa, y con los algo más de 2 mts de oleaje Cabo Peñas era de nuevo la mejor opción...un oleaje sobrecogedor vino acompañado de Lubinas, verdeles y Serruchos pequeños que solté pero me hicieron recordar las sensaciones que se sienten pescando sobre un kayak...bueno y estrenando pala (Una gozada...ya hablaré de ella más adelante!! jejeje)
Las horas de luz están llegando a su fin y debo darme la vuelta si quiero llegar a puerto con luz, pero cuando estoy a la altura del islote de Llubeces, dirijo mi proa hacia el este en dirección al imponente castro Troenzo, donde una vez más el oleaje y el viento han ido tallando la pared calcarea del acantilado hasta formar arcos, bóvedas y multitud de oquedades que hacen sentir a uno insignificante y al mismo tiempo privilegiado, por poder contemplar estas maravillas de la arquitectonia natural. Una pena la escasez de luz que definitivamente me hace batir en retirada hacia la recogida ensenada de Niembro.
Continuo navegando, pasado cabo Prieto, dejando atrás la escondida ensenada de Niembro y voy pasando junto a los islotes de Ladrona, Ladrón y Llubeces, para dirigirme hacia la playa de Tayada, la cual durante la pleamar presenta en su extremo oeste una pequeña cala aislada del resto.
( Cabo Prieto)
Aprovecho la ocasión para desembarcar y poder estirar mis piernas, al tiempo que me doy un pequeño chapuzón y realizo algunas fotos.
(Islote Llubeces)
Llama la atención como la acción erosiva de los elementos, han tallado la roca como si de verdaderos cuchillares se tratara. No quiero imaginarme tener que navegar con mala mar, junto a estas fantásticas defensas naturales, pues en caso de sufrir un encontronazo, mi kayak quedaría totalmente destrozado sin ninguna duda.
(cala aislada por la pleamar junto a la playa Tayada)
La tranquilidad del ocaso y la belleza serena del entorno, me hacen postergar mi retorno al kayak, aunque debo apresurarme, pues el Sol ya se ha ocultado.
Tras haber disfrutado de la travesía a Ribadesella, el día anterior, nos dirigimos hacia la playa de Andrín, en compañía de Félix. Desde allí navegamos atravesando una gran boveda en uno de los cabos próximos a Ballota. Disfrutaremos de la belleza de las costas de Llanes, para finalmente desembarcar en la recogida y llena de encanto ría de Niembro.