No creo que exista justificación alguna, y eso que entiendo que hay gente que lo esta pasando muy mal...pero desde luego estas actuaciones tienen sus consecuencias no en el futuro sino ya en el actual presente.
Las costas onubenses se caracterizan por ser extensos arenales con apenas fondos rocosos donde la fauna pueda estar "protegida", si a ello le añadimos la escasa profundidad de la misma, entorno a 4 - 6 mts; nos podemos hacer una idea del daño que la pesca ilegal puede causar. Y no por el hecho de tener o no tener un permiso, sino el uso de prácticas incompatibles con el desarrollo de la vida marina.
Lines y lineas de redes en paraleo, que hacen que sea casi imposible caer en ellas, redes a escasos metros de las orillas, inclusives en la zona de marisma....
Resultado: hace apenas 3 años, salía a pescar con mi kayak y en apenas 1 hora ya me podía marchar a casa con 4 caballas para comer y cenar...(No necesitamos más) A día de hoy puedo pasarme horas sin una triste picada...En unos años ya nadie podrá poner en práctica estas artes, porque no habrá nada que pescar.
Por otra parte, bañistas y deportistas corren el peligro de quedar atrapados o al menos darse un susto, en especial si se presentan corrientes fuertes u oleaje.
Y los verdaderos aficionados y profesionales de la pesca...pues podemos ir olvidándonos de ella.
A eso de las 9 de la mañana, a unas 2 millas de la costa de Punta Umbría, estaba tratando de pescar a curricán, la mañana gris y con un suave viento del norte que te empujaba hacia el Atlántico.
Palada tras palada, hasta que noto una picada brutal, de hecho me freno el kayak casi en seco, lo que me hizo pensar que había enganchado algo, no un enrroque pues esta costa es arenosa y no presenta formaciones rocosas salvo en unos pocos lugares. Con mucho cuidado para no partir la linea, paleo hacia atrás y voy recuperando...
En el horizonte a lo lejos...la playa de Punta Umbría
Retrocedo hasta quedarme justo en la vertical del enganche...tiro y nada, aquello no se mueve, por lo que supongo que he debido de enganchar alguna red perdida o algo por el estilo...tratando de recuperar los señuelos, tiro con suavidad, pero esta firme al fondo...subitamente para mi sorpresa, ¡La linea se mueve! ¡He pescado algo! ¿Pero qué...? La linea tira de mi y del kayak con suavidad pero nos arrastra sin pausa...aflojo el freno para evitar partir...y apartir de aquí comienza un juego de tira y afloja.
Yo con una caña de spining y un carrete ligero del decathlon, y al otro lado un enigma??? el tiempo pasa, y recupero y suelto liena, de vez en cuando paleo un poco, y así poco a poco tras media hora puedo verle la cara a mi oponente...¡¡Una Raya!! ¡¡ De casi un metro de envergadura!! ¡¡ Y venía robada por lo que el esfuerzo se multiplicaba por mi parte... eso eracomo tirar de un paracaidas abierto. El pez con un nadar elegante y suave va tirando de mi y vuelve a las profundidades...
la Raya a ras de superficie.
Mi dilema es que hacer, pues desde mi kayak cerrado me es imposible manejar a una raya de este tamaño, y evitar su mortal aguijón...tras hora y media de batallla, no veo que se haya debilitado en absoluto, y por contra el viento cada vez me ha alejado más de la costa...
Así que la única opción es una lucha mano a mano, mi paleo contra su nado y su superficie...coloco la caña entre el pecho y el chaleco como de costumbre, y comienza la lucha, tratar de arrastrar a la Raya estaba siendo agotador y doloroso, pues la presión de la caña en el pecho era tremenda, pero no había alternativa , en la playa podría desde la arena liberarla ...mi paleo era pesado pero constante, a ratos la raya me seguía el rumbo, y a ratos se oponía....No se cuanto tiempo duro esta batalla, pero cuando estaba ya cerca de las boyas de navegación de la playa, la linea se rompió yla presión cesó yel animal quedo liberado.
Cansado continue hasta la playa con una lección aprendida...
Con la bajamar aflora el limo para deleite de las aves.
Embarcando junto a la playa de la ría.
Un precioso ejemplar de Baila.
Esta Semana Santa, me desplace a ver a la familia unos días a Punta Umbría , y si bien he de decir que apenas obtuve en los pocos días que estuve picada alguna, la sorpresa siempre salta cuando uno menos se lo espera...
La mañana algo nublada, y la temperatura agradable, la suave brisa a esas horas apenas se hacía notar...en fin que sin dudarlo, aprovecho a " Tomar Prestado" el kayak de mi hermano, una Fiji de la marca portuguesa Goltziana, un kayak de fibra de reducidas dimensiones 4,86 si no recuerdo mal, pero que navega y maniobra de maravilla, y que para transportarlo es una gozada por su ligereza....las ventajas de tener un kayak en cada puerto y no tener que recorrer la península con el tuyo y la placa de marras.
Bueno pues como es habitual, cruzo la calle Ancha bajo la mirada de los barrenderos... a esas horas salvo los "Frescos del Barrio" a nadie más vas a encontrarte. Ye con suma tranquilidad entro al agua por la ría de Punta Umbría. La bajamar ha comenzado ya hace un par de horas, por lo que la corriente me va a ayudar a salir a mar abierto...el problema en esta zona suele ser la presencia de algas, y vegetación que la corriente arrastra, y que hace necesario el revisar nuestros señuelos para evitar llevarnos las desagradable sorpresa de palear y palear arrastrando un manojo de ellas.
Pues nada más dejar atrás el Real Club Naútico, y alcanzar el comienzo del espigón, ¡¡ZASSS !! ¡¡Brutal tirón hacia atrás!! Qué casi me deja clavado en el agua...aflojo un poco el freno del carrete y comienza la lucha...no es una zona donde me sienta cómodo, pues es un punto de paso de embarcaciones, y muchas veces aunque el espacio es enorme, estas siente cierta atracción por mi kayak y pasan justo a mi lado, con el riesgo de posible enrredo de la linea y pérdida del aparejo...Por suerte esta vez la embarcación que sale a la mar, necesita calado,y tioma el canal principal, quedándome yo tranquilo en las aguas someras...
tras un tira y afloja, pronto veo al pez luchar en superficie...lubina? ¡No! finalmente es una prima, una Baila de buen porte que me apañó el día e hizo las delicias de mi mujer...
Mi último día de navegación por las costas onubenses, las vacaciones navideñas, se acaban y al día siguiente, estaré a más de 500 km del mar...
La mañana amanece cubierta y tranquila, aunque en el exterior de la ría, el mar de fondo se hace notar, hasta el punto que en la orilla de la playa de espigón Juan Carlos I, diviso una de las boyas del emisario submarino de la refineria, varada en la arena, seguramente arrancada de su posición por los continuos temporales.
Boya de emisario submarino.
Ya al llegar a la desembocadura de la ría, me encuentro en la confluencia de las corrientes de marea y las olas del mar, una zona movidita para jugar un poco, aunque con cuidado, que llevo la caña en acción de pesca y una inclinación excesiva puede hacerla caer, o mojarse demasiado el ya de por si empapado carrete.
A medio camino de la entrada de la ría, me encuentro con el banco de arena, que en esta ocasión no tiene el calado suficiente para que el kayak pueda atravesarlo. Es increible ver como pude cambiar la morfología de la ría a causa de los temporales y las avenidas de la ría. Creando un paso para los barcos cada vez más angosto. Las labores de dragado de este verano han quedado en nada frente al empuje de los elementos.
La Fiji sobre el banco de arena en medio de la entrada de la ría.
La ría se presenta tranquila, pero en la confluencia de ría y mar...la cosa cambia.
¡ Este podía ser el resumen de los pocos días que pude disponer estas navidades!
La costa de la luz, hace justicia a su nombre, y presenta una luminosidad excepcional a lo largo de todo el año, pero en esta ocasión la excepción se apoderó de los pocos días que pude disfrutar de mi estancia allí.
Pesqueros fondeados, al fondo Mazagón.
La alegría del sol es incuestionable, y si a la presencia de nubes, le añadimos los fuertes vientos, y chubascos, tenemos un cocktel para que en mi caso la jornada de pesca sea de todo, menos de "pesca".
La salida de la ría de Punta Umbría, es de fondo arenoso, al igual que la totalidad de la costa onubense, lo cual hace que su barimetría cambie constantemente, trasladándose los bancos de un lado a otro, y modificando el canal de navegación de la ría constantemente, en especial tras fuertes temporales.
Si no podemos pescar, el avistamiento de aves en la marisma es reconfortante.
Esta costa además presenta una escasa profundidad, y ello unido a la casi carencia de fondos rocosos, hace que incluso adentrándonos varias millas mar adentro, la profundidad no llegue a superar los 6 mts. Lo cual convierte esta costa en sumamente desprotegida frente a los temporales, pues presentará olas rompientes en casi la totalidad de su extensión próxima a la costa.
En esta ocasión, la bajamar unida al oleaje de viento, produce una confluencia y choque de dos trenes que dan forma a una mar agitada e impredecible. Un lugar donde jugar y remojarse, siempre y cuando se posean unas nociones y capacidades técnicas al tiempo que una buena dosis de cordura y sentido común...pero como os digo, los señuelos lo único qie pescaron fueron algas, algas, y más algas...
Saxton Slim, un señuelo low cost muy efectivo...muchísimo (sobre todo para róbalos)
Otra jornada de pesca y kayak por Punta Umbría. (Huelva). ¡Que lejos queda ya el verano y las vacaciones...aunque recuerdos como estos perduran.
En esta ocasión, las caballas fueron las principales protagonistas de la jornada de pesca. POdéis ver una de las técnicas que se usa habitualmente por las costas onubenses, que consiste en colocar un raglou a medio metro de un minnow, yo lo ato a la última potera, aunque hay quien se las quita para evitar enroques en el interior de la ría, pero en mar abierto no hay problema, y al no quitarle las poteras, si algo ataca al minnow, podemos presentar batalla.
Yo particularmente uso para está técnica tanto señuelos que profundizan medio metro, como los que bajan a 4-6 mts.
Como siempre, bolsas de plástico, envases y demás guarrería fue recolectada durante el recorrido.
¡Que cerditos somos!
Con estos ejemplares no practico la captura y suelta...¡¡Pa casa y a la basura!!
Pesquero fondeadp con las luces de la refineria de fondo.
Róbalillo luchando en superficie.
Mucho tiempo no tenía pues hoy me tocaba regresar a Madrid, pero había que disfrutar del día, y celebrar
la fecha en cuestión...40 tacos (Ahora se supone que me debería de dar por hacer locuras...jejeje ¡¡Yo creo que ya las hago!! )
Hoy si ajusté la alarma del reloj, y pude embarcar como a mi me gusta, antes del amanecer, para poder disfrutarlo con total plenitud.
Amaneciendo entre los depósitos de gas.
La jornada discurriría por la ría, pues al poco tiempo disponible, tenía que sumarle que el estado de la mar hoy tampoco era idóneo...a ver si las algas me dejaban!
Mientras la oscuridad reinó, no obtuve ninguna picada por la zona cercana al Real club Naútico, pero en el momento en que la claridad comenzó a cobrar fuerza, se produjeron dos picadas a curri de sendas lubinas de pequeño porte, que me hicieron entretenida la mañana, y con las que pude disfrutar de su puesta en libertad.
Suelta de lubina.
La muestra que me dió las dos capturas, fue un low cost de decathlon, que me ha dado muy buenos resultados, un saxton slim color blanco y holográfico, al cual en breve le tengo que cambiar los anzuelos que ya acusan la oxidación, pero han sido muchas jornadas de pesca y bastantes róbalos han caído en sus garras.
Señuelos de superficie que no profundicen más de medio metro, son los ideales para esta zona, pues de lo contrario los enganches y perdidas van a ser múltiples.
Poco me duro la acción, pues en cuanto la bajada de la marea cobró fuerza, las algas hicieron su aparición, y daban al traste con cualquier intento de poder capturar alguna pieza, con lo que di por finalizada la jornada y la temporada por un buen período de tiempo...
Este sábado de la Semana Santa, me dispuse a madrugar para aprovechar los dos días que tenía para meterme al agua con el kayak, y si se terciaba pescar algo. Pero el cambio horario, acostarse tarde y no poner la alarma, me jugaron una mala pasada, por lo que cuando me desperté ya era hora y media más tarde de lo previsto, y la jornada apenas me daba para palear uno hora escasa...
Aún así al agua que fui, fruto de la desesperación de saber que en mucho tiempo no voy a poder disfrutar del agua salada...
Llegando a la punta del espigón.
Las previsiones eran de olas de 2,5 mts y viento F6...y eso en un litoral como el onubense donde no hay resguardo posible salvo en las rías es mucho. Corriendo me vestí y lleve el kayak al agua...el viento soplaba de lo lindo, y conforme me acercaba al espigón, se veía la mar agitada...
Ya eran varios los días, que el litoral se veía azotado por temporales, y fruto de ello, la zona estaba llena de algas, que dificultaban enormemente poder pescar, pues apenas acababa de soltar los señuelos, estos ya estaban llenos de algas...
Pese a todo, y aunque llevaba el "lastre" de llevar las cañas, disfruté de lo lindo bamboleándome con el oleaje, pero las limitaciones son las limitaciones, y no me apetecía nada fastidiar un carrete por ponerme a surfear, aunque algo se hizo.
Tras unas pasadas por el espigón, regresé a la ría para salir, la fuerza de la corriente ya se hacia bien patente, y no sin esfuerzo llegué a la rampa de salida.
En todo el rato que estuve dando vueltas, no vi ni una sola embarcación en el agua...¡¡Lógico ;-)) !!
A primeros de febrero, tuve que desplazarme a Huelva. Lo cual me sirvió para en los pocos momentos de los que pude disponer, acercarme al agua con el kayak.
Fueron unos días de frio intenso y viento. Las horas a las que pude embarcar no fueron las más idóneas para la pesca, sino todo lo contrario, pero de lo que se trataba era de reforzar ese vínculo con la mar que tanto necesito.
Fueron unos días marcados por la luna nueva, y los fuertes coeficientes, los cuales en esta ocasión no me dieron pescata alguna digana de mencionarse.
Las imágenes de este día en concreto, fueron al atardecer, hora a la que la luz incide en la ría dándole un encanto especial, aunque no pude disfrutar del crepúsculo como hubiera deseado, pues tenía ocupaciones que atender fuera del agua.
No dispuse de mucho tiempo, apenas pude embarcar en la ría y dar cuatro paladas. Fue dirigirme hacia el espigón, para una vez allí dar la vuelta sobre mi estela.
40 minutos, de los que la mitad los pasaría curricaneando, pero sin ninguna picada que me hiciera salir de mi ensimismamiento. Eso si navegar en kayak en el mar es algo que a mi personalmente me llega.
Y desde Asturias a la localidad onubense de Punta Umbría. Una de las ventajas que tengo en Punta, es la cercanía de la ria o la playa a casa de mis padres, de este modo, puedo embarcar bajo el amparo de la noche y llegar al pesquero con los primeros rayos de luz. Además el kayak lo tengo semi preparado y es solo cuestión de bajarme de la cama y vestirme para salir a navegar.
Lo malo es que este verano, el viento ha sido una constante por la zona, y junto con el oleaje, me he encontrado multitud de algas en suspensión, lo que hacia incómodo cacear por la ría, sobre todo cuando la corriente es más fuerte. Por ello mi dirección solía ser la boya de aguas navegables (Blanca y roja).
Me encanta salir a oscuras y ver como el Sol va alzándose poco a poco, es una secuencia de imágenes que me produce una relajación enorme.
Amanecer en la ría.
Palada tras palada las picadas de las caballitas, se iban sucediendo una tras otra, y la primera me la lio parda con la sacadora, aunque eso era algo que ya sabía que iba a pasarme...¡¡Menudo enredo!! Al final tuve que tirar de navaja y cortar la red, pues ni se sabe la de tiempo que estuve intentando desenganchar los triples, cuando lograba sacar uno se me habían enredado los otros dos. Así que corte la red, lo que me obligó a realizar un brico al llegar a casa.
Seguí con la técnica de poner un raglou al extremo de la potera de la rapala, y no me fue mal, como os he comentado, utilizo un minnow bastante llamativo para que se vea bien en estas aguas, aveces tomadas, y si la rapala causa desconfianza, el raglou es una pieza apetecible.
Poco me duro la red...
El día pues con algo de mar de fondo debido al viento, pero gracias a que la Goltziana Fiji de mi hermano es más estable que mi Qajaq Aqua pude pescar con la reativa tranquilidad que te dan estos kayaks....veremos a ver cuando pile una pieza gorda!!
Goltziana Fiji en la playa del espigón Juan Carlos I. (Punta Umbría al fondo).
Este fin se semana pasado, me baje a Punta Umbría. Puesto que teníamos una celebración familiar a medio día, no disponía de mucho tiempo para navegar, por lo que decidí darme el madrugon, lo que me supuso dormir unas escasas 3 horas...a las 6 de la mañana me levanto y voy a buscar el kayak de mi hermano, para probar el cañero, y ver como se me da el día...(Un desastre...)
A eso de las 7:00 h estoy embarcando y disfrutando del amanecer, la tranquilidad es absoluta y eso es algo que se agradece estos días ya veraniegos. Pese a la hora, el viento soplaba con cierta intensidad, y la bajamar no presagiaba capturas, pero es lo que hay...
Siguiendo la playa del espigón, me dirijo caceando hasta el espigón Juan Carlos I. Durante la navegación voy pasando innumerables bancos de lisas, pero entre tanto mujol, no hay una triste baila o lubina que decida darle vidilla a la mañana...
A mi paso voy viendo grupos de pescadores de tierra preparando sus aparejos, por lo que tomo distancia. Una vez ya en el comienzo del espigón, debo tomar distancia para evitar posibles enrredos. Ya una vez junto al faro, hay varias embarcaciones pescando.
Trato de ponerme a darle al jigging, pero la corriente y el viento me lo impiden, asi que como es tarde, decido volver a Punta caceando con dos cañas...¡¡ Maldita sea!! Casi a mitad de la playa del espigón, decido recoger una de las cañas, y me doy cuenta que tengo un enredo del 10, en los sedales nuevos...la culpa de todo, una baila que atacó el señuelo y debió de pelear lo suyo, yo no me di cuenta a tiempo porque entre las prisas que llevaba y el viento que se había levantado ya a esas horas, no tenía sensibilidad alguna.
(El espigón de la ría de Huelva)
La Baila es prima de la lubina, pero se diferencia de esta en unas pintas o lunares negros en su lomo, aunque su sabor es igualmente excelente, muy frecuentes en el litoral onubense.
Tras desanzuelar al animal y soltarlo trate en vano de arreglar el desaguisado, llevandome el trabajo para casa, y tras un par de horitas, tuve que resignarme a cortar...
¡ Moraleja !: hasta que no aprenda, no voy a liarme con 2 lineas. Y eso que durante 25 de los 32 km de la travesía, no dieron problemas!