Bueno pues prosigo con el relato de nuestra travesía a las Cies.
Kayaks sobre Nosa Señora.
Arena blanquísima.
Jose Carlos y Josemi.
Reposando la comida, Pedro en primer plano.
Una vez consumado el desembarco, 15 kayaks desperdigados por las blanquísimas arenas toman la playa. (No hay lugar en la península que posea unas arenas tan blancas, o al menos yo no lo conozco)
Lo primero abrazarnos por la buena travesía, y lo segundo sacar rápidamente de los tambuchos las empanadas variadas que Jaime nos había encargado: zamburiñas, pulpo, bacalao con pasas, atun, zorza...¡¡Una delicia, madre mía que buenas!!
En un visto y no visto van desapareciendo sin dejar ni una sola miga...¡¡Ojito no os relajéis mientras coméis!! que las gaviotas darán buena cuenta de ello si en algún momento desviáis la mirada de las viandas.
Ya con la tripa llena y satisfechos, nos relajamos, algunos deciden tumbarse al Sol sobre las rocas, o en la arena, y otros preferimos dar un paseo por el interior de la isla.
Sandra y Luis camino de la Punta Canabal.
La playa de Nosa Señora.
Gaviota patiamarilla, la reina del lugar.
Alfonso bajo el monte do faro.
Con una temperatura más que confortable, damos un paseo de unos 2km, desde la playa hasta el mirador situado sobre la Punta Canabal. Este se encuentra bajo el monte del faro.
A lo largo del camino, y según vamos cogiendo altura, podemos contemplar espectaculares vistas de todo el entorno, en especial de la cercana isla de San Martiño.
Líquenes sobre granito.
Con mi "jefa"
Gamón.
La vegetación como podéis ver, es exuberante, y gracias a las lluvias de esta primavera, la isla presenta numerosos arroyuelos por doquier.
Grandes contrastes entre el verdor de la vegetación, el azul del mar y los tonos anaranjados de los líquenes que crecen sobre los granitos.
Como piragüistas, creo que somos afortunados de poder visitar este bello conjunto de islas, que a día de hoy forman parte del http://www.iatlanticas.es/ , lo único es que conviene que sepáis que para poder acceder a dicho parque, es obligatorio obtener un permiso gratuito que podéis obtener en el enlace anterior. Y aparte de esto, respetar las normas y prohibiciones del parque.
Al fondo San Martiño
La vegetación se abre paso.
Ana y Lourdes, al fondo San Martiño.
Punta Canabal.
Tened en cuenta que es un entorno muy delicado, y se está llevando a cabo un arduo trabajo para poder erradicar especies tanto animales y vegetales que amenazan a la biodiversidad propia de las islas.
Nuestra sola presencia, ya es una fuerte presión sobre los ecosistemas, así que por favor ser los más respetuosos posibles, para poder conservar el entorno.
En esta época del año, aún podemos disfrutar de la soledad, tan solo algunas embarcaciones recretivas, como yates están fondeados en sus aguas, y por tanto podemos disfrutar de las playas sin balizamiento y los senderos solitarios. En verano el transporte de público por las navieras de Vigo y Cangas, así como la apertura del camping, hacen que aunque el lugar no pierda un ápice de belleza, si lo haga de tranquilidad.
Jose Carlos.
Attilio.
Pues como os comento, el camino es muy hermoso, pero vestidos con nuestros neoprenos y ropas térmicas, pronto comenzamos a sudar, así que aflojamos la marcha....no hay prisa, se trata de dedicarnos a la vida contemplativa por unos momentos, y olvidarnos del resto del mundo.
Otro día estupendo, Isma, Sofi y yo partimos hacia la playa de melide junto a cabo Home, donde nos esperaban Sara, Isabel y Ángel. Una vez allí, yo me desplacé hasta la ría de Aldán por la costa de la Vela, para luego volver a Melide y de allí partir hacia la isla de San Martiño, donde no me caso de comtemplar el verdor de sus limpias aguas.
Sofía en San Martiño (Cies)
Ismael y Sofia acercándose a Punta Subrido, Cies al fondo.