The light, is our best friend, I like to navigate gazing at the light changes... Firts of all, you must to know that the spanish marine law prohibits the night navigation for kayaks, you only can paddler the lapse of time between one hour after dawn and one our before sunset.
So if you paddle in these circunstances, you are an outlaw...Sometimes you haven´t planned it sometimes you have planned it.
Arañón beach.
If you want to experience the changing lights, I recommend you to paddle before dawn, so if things go wrong you know for sure that the sun light is comming. Of course you will have to carry a flashlight with you, just in case you need it to make you visible if a ship is close to you. It´s important to be prepared, you will improve your night skills with this kind of practise. Better safe than sorry!
Another tip, you should chose a calm day,with good visibility, without big swell, fog or winds. When we lost our day light references, it,s incredible how fast you can be confuse in a well known area. Be prepare and look at your nautical chart for the lighthouses, buoys, onshore buildings or anchored ships...
In the pictures you can see the changing lights in Aviles estuary,Right at its mouth.
Prosigo con mi viaje a Asturias en el puente de la Almudena, por la mañana estuve apunto de pescar una lubina,y a la tarde con el gusanillo en el cuerpo, decidí volver a embarcar...no fue mejor en cuestión de pesca, pues no obtuve ni una misera picada y eso que probe tanto a curri como a spinning...bueno miento, hubo un momento en que el carrete empezó a silbar de lo lindo, cuando iba por la mitad de la ría, la caña se arqueo de lo lindo, e ilusionado comencé a recuperar linea, hasta que me di cuenta que lo que había pillado era un aparejo de surfcasting. Es difícil cacear por la ría en determinadas zonas, pues al tenes compañeros de tierra a ambos lados, las lineas llegan a sobrepasar el centro de la ría que es donde yo me encontraba. Con mis disculpas, recuperamos ambos sin mayores problemas.
Bocana de la ría de Avilés.
El Sol de la tarde tiñe de ocres la zona próxima al Arañón.
Pero si en cuanto a pesca la tarde no iba a ser digna, en cuanto a vistas, disfruté de un hermoso atardecer, de esos que solo podemos apreciar desde nuestras pequeñas embarcaciones. Un auténtico regalo para los sentidos, el ver salir y entrar los diferentes barcos: de pesca, cargueros, remolcadores, etc...
Una tarde para palear placenteramente disfrutando de las tonalidades ocres y naranjas.
Con el viento soplando de lo lindo, estuve todo el día pensando si ir o no al mar. El cantábrico como un plato, pero el viento levanta un oleaje para mi gusto más molesto, aunque menos que el que tuve ayer en Artedo. Hoy no quise cometer el mismo error y me lleve el ancla de capa. Con la misma en el agua, el abatimiento es mucho menor, y al menos con jiggs de 60 a 90 gr podemos entretenernos en fondos de poco más de 15 mts en este caso.
Salgo caceando, pero enseguida paro para probar los jiggs. Primero en la zona de la península de San Juán, luego frente a la playa del Espartal, donde me encontraba junto a varias embarcaciones fondeadas tratando de pillar chipirones...¡Nada!
Golondro
Me dirijo hacia el extremo del cabo del faro, y apenas a 20 mts de la pared tengo una zona resguardada del viento, donde comienzo a jugar con un jigg de 60 gr con plumilla en el triple (ondulante flashmer) El sol se está poniendo y ya debo pensar en volver al Arañón...¡Pícada...fallida! Vuelvo a intentarlo, y ¡¡Pícada!! Lo que sea tira con fuerza hacia abajo, y hoy no llevaba la caña de jigging, pues por comodidad cogí una extensible de 1,50. El bicho dobla la caña y tira con mucha fuerza hacia el fondo, pero sin parar voy recuperando linea...¡¡Un golondro!! ¡¡Una preciosidad de pez!! Si bien es raro como pocos, su color rojizo y el azul de sus aletas pectorales así como su forma lo asemejan a un verdadero dragón de las aguas.
Se hace tarde, pruebo en un par de sitios más, y pa casa!
Como la mañana la pase en Salinas haciendo un poco de kayaksurf, la tarde no me apetecía irme demasiado lejos, así que me fui a la playa del Arañón, en la desembocadura de la ría de Avilés, y desde allí bordear la península de San Juán, atravesar la playa de Xagó y llegar hasta el cabo Negro, y de paso por fin probar la sonda.
Un viento molesto, levantaba algo de oleaje, hoy hubiera sido un buen día para trabajar con el ancla de capa, pero con las prisas de llevar lo mínimo, me la dejé en el coche...
Respecto a la sonda, una Garmin Echo 300c, genial, aunque apenas me había visto el manual, pero ir interpretando los fondos, era todo un aliciente. Lo que me llamó la atención fue ver poca actividad, ¡¡Y la poca que había no hizo caso a mis señuelos!!
Península de San Juan
Pesquero haciéndose a la mar.
Faro de San Juán
Al fondo Cabo Vidrias y la Deva.
Al llegar a la ensenada de Xagó, sobre unos 5 mts de fondo, me encuentro con la enigmática estructura submarina de lo que debió de ser parte de un motor, pero que con los años sigue allí, y aún no he sido capaz de averiguar su origen...le da cierto misterio a la zona, eso si.
Trato de darle a los jiggs, pero sin éxito, el viento me deriva demasiado rápido, y a curricán nada de nada.
Al menos el mero hecho de estar en el agua vale por si mismo su peso en oro, y el poder ver la puesta de sol desde el agua genial.
Con la sonda ya he aprendido a no dejar la escala en automático, pues sino uno acaba loco, pero la alarma de peces no va, o al menos eso me parece...
(Los preciosos acantilados de la península de San Juan)
Bueno, hay alguna salida en kayak que aún no he subido por el peso del material grabado, así que empiezo por una salida de esta misma tarde. La idea era coger el kayak, pero al final la pereza de preparar todo me tiró para atrás...ayer estuve por Arnao probando esto del spinning, primero desde un pedrero, y luego desde playa, donde tuve una picada...¡¡ Pero en el pie !! Primero pensé que me había clavado un trozo de concha, por lo que seguí lanzando, pero al rato me dí cuenta que mis amigas las arañas se habían tomado su revancha ( Sin rencores ) El caso es que me fui a casa cojeando, ero nada del otro mundo (Suerte, supongo)
Bueno al lio, como me daba pereza cargar el kayak, y ya era tarde, me acerqué a Zeluán, y junto al astillero de Avilés estuve probando con un paseante...¡Nada! Pero me fui contento por haber aprendido algo sobre como moverlo...
Después me planté en los roquedos próximos al Arañón, y me harté de lanzar y lanzar sin éxito...hasta que clave una cucharilla en roca...
Como ya se estaba poniendo el sol, cogí el coche y subí hasta el faro, para ir andando por los acantilados buscando un lugar donde aproximarme lo máximo posible al agua y a las malas hacer alguna foto bonita.
(La lubina con un vinilo plomado de Delalande, la primera vez que pican con él...ya empezaba a desconfiar...)
Una vez encontrada la zona, me puse a destrepar, y aquí la comodidad de llevar la caña plegable de 11 euros del decathl es una gozada. Una vez apostado, lanzo y según recupero me parece ver algo plateado saltando cerca del señuelo ¿será una lubina? La monotonía de la tarde, cambia en un instante...vuelvo a lanzar, y noto un pequeño tirón justo cuando estaba izando el señuelo y veo una silueta nadando entre la espuma...¡¡Hay algo allí abajo! Ahora si que estoy disfrutando de la tarde, esperando probar suerte, ¡¡ A la tercera lanzo,y zas!! ¡¡Una lubinilla de medio kilo!! Tras desanzuelarla la mando de vuelta al agua, y sigo probando buscando alguna hermana mayor, pero nada...tras unas fotillos pa casina, más féliz que una perdiz.
(Faro de San Juan y desembocadura de la ría de Avilés. Al fondo la playa de Salinas)
(En segundo plano Cabo Vidrias y la isla la Deva, al fondo cabo Vidio)
Rebuscando entre viejas fotos, encontré estas que para mi tienen un toque especial de luz que creo no haber vuelto a ver. Cada atardecer es irrepetible, pues la conjugación entre la caida del Sol y la ubicación de las nubes diferencia cada ocaso. Normalmente el mar adquiere un tono dorado, pero en esta ocasión se vuelve totalmente plateado, en contraste con las oscuras nubes sobre el horizonte.
Me ha resultado dificil decantarme por unas fotos, por lo que he decidido hacer un montaje entre todas las que merecen mi atención, al fin y al cabo cada disparo que realizamos es con la intención de capturar lo que capta nuestra retina.
Este día lo pude compartir con Helen, una compañera kayakista que pasó por Asturias unos días.
Las fotos son tomadas desde los acantilados de la península de San Juan en Asturias. Dichos acantilados, se encuentran situados entre la desembocadura de la ría de Avilés y la playa de Xagó.