Las horas de luz están llegando a su fin y debo darme la vuelta si quiero llegar a puerto con luz, pero cuando estoy a la altura del islote de Llubeces, dirijo mi proa hacia el este en dirección al imponente castro Troenzo, donde una vez más el oleaje y el viento han ido tallando la pared calcarea del acantilado hasta formar arcos, bóvedas y multitud de oquedades que hacen sentir a uno insignificante y al mismo tiempo privilegiado, por poder contemplar estas maravillas de la arquitectonia natural. Una pena la escasez de luz que definitivamente me hace batir en retirada hacia la recogida ensenada de Niembro.
Esta es la primera parte de mi última salida de vacaciones, durante el mes de agosto. Me dirigí hacia uno de los lugares más hermosos de la costa asturiana, el puerto de Niembro, donde nos encontramos un lugar con un encanto más que especial, pues rodeado de monte, nos encontramos la iglesia y el cementerio de Nuestra señora de los Dolores de Niembro, una localidad del oriente asturiano, cercana a las localidades de Barro, Celorio, Llanes...
Por uno de esos caprichos de la naturaleza, dicha iglesia en pleamar se encuentra rodeada de agua formando una península, aunque en ningún momento podremos ver el mar abierto. para ello, deberemos de navegar zigzageando hasta enbcontrar su salida al mar.
(Playa de la ría de Niembro)
En la foto satélite, podeis ver la iglesia y su ensenada en bajamar. Hay que estar muy atentos, pues con la bajamar el calado de la entrada se reduce tanto, que deberemos de llegar a puerto caminando mientras arrastramos nuestro kayak, y para muestra podeis ver el siguiente enlace http://oceanosdelibertad.blogspot.com/2010/12/travesia-playa-de-andrin.html
Una vez dejamos atrás la ensenada de Niembro, comenzaremos a navegar por una costa caliza, de rocas afiladas como navajas, las cuales presentan infinidad de oquedades. es una tarde sombría, por lo que la calidad de las fotos no es la mejor, y apenas se puede apreciar el verdor y transparencia de sus aguas.
Tras dejara atrás la playa de Toranza, y sobrepasar el cabo Prieto, la costa comienza a presentar una seride islotes como antesala a la playa de Torimbia y Pistaña, una playa muy frecuentada, pero que para acceder por ella desde tierra, debemos de caminar más de 1 km por una pista de tierra, conviene madrugar, pues el parking se suele llenar.
(Abajo playa de Pistaña)
(Abajo playa de Torimbia)
Tras haber disfrutado de la travesía a Ribadesella, el día anterior, nos dirigimos hacia la playa de Andrín, en compañía de Félix. Desde allí navegamos atravesando una gran boveda en uno de los cabos próximos a Ballota. Disfrutaremos de la belleza de las costas de Llanes, para finalmente desembarcar en la recogida y llena de encanto ría de Niembro.