Tras el día en Peñas, me tomé el día siguiente con bastante calma, de modo que me dirigí a la playa de Bahinas, para dar una vuelta por cabo Vidrias y la isla de la Deva...pero al llegar a la playa la cual suele ser muy resguardada, pude ver a los surferos disfrutando de lo lindo con olas de 1,5 mts y con un período bastante corto...acababa de comer, y como que no me apetecía en absoluto remojarme, y mucho menos mojar el equipo de pesca innecesariamente.
En 2 segundos dí media vuelta y me dirigí a San Juan de la Arena, que se encuantra en una de las márgenes de la desembocadura del Nalón.
Una vez en el agua. me dirigí hacia la desembocadura, donde pude apreciar como en la barra de la misma rompían olas que pasaban los 2 mts...¡¡Remojones NO!! Media vuelta y empezaba la paliza...
El Nalón es el río más caudaloso de Asturias, y si a eso le unimos las lluvias de las últimas semanas, más los altos coeficientes, y que me encontraba en plena bajamar...pues os podéis imaginar.
Tuve que palear como un poseso, para mover mi pesado kayak, y alejarme de la rompiente...por cierto mientras tanto el señuelo trabajando, sin que nada le hiciera el más mínimo caso...
Embarcaderos tradicionales.
Esqueletos.
Los caños.
Ya me encontraba a la altura de San Esteban de Pravia, y en ese momento se abrió un claro en el cielo, que permiti´asomarse al Sol. La luminosidad de ese momento, contrastaba con el oscuro cielo, proporcionándome una bella panorámica de toda la zona.
Aproveche las orillas para seguir remontado el río con mayor facilidad, dejé atrás los viejos muelles, y estaba llegando a la zona del Castillo, cuando...
¡¡FLASHHH!! ¿O me han hecho una foto, o ha sido un rayo? ¡ En un instante ví otro fogonazo ! Tormenta y gorda...Media vuelta y a palear como un bellaco.
No es muy agradable que digamos ir paleando con dos cañas y una tormenta sobre tu cabeza...además no hay resguardo alguno sobre un kayak, y la llegada a puerto, se hace muy muy lenta.
Solo pude captar un rayo con la cámara, pero os aseguro que cayeron unos cuantos...
Y por supuesto no picó absolutamente nada.
Hola compañeros!! He pasado 3 días en la tierrina, en plan relámpago, y aunque el windguru no previsiones nada buenas, tenía que mojar mi nueva adquisición (Que no kayak nuevo) Un Ysak de rotomod, que completa mi flota, y del que os daré mis impresiones...
De momento deciros que es un gustazo no tener que "cuidar" el kayak, aunque ¡¡Madre mía la espalda!!
3 días que se traducen en dos días de Llumeres a cabo Peñas intercalados por una jornada en la desembocadura del Nalón...
El tiempo revuelto...la mar según por donde tranquila o divertida...
Y si miráis el mini video, editado a cámara lenta, fijaros en la margen derecha de la pantalla en el cielo...
¡¡Otra tormentita!!
(Félix, mi android ya no me da problemas...se ahogó! :-( )
Como la mar andaba revuelta, en esta ocasión de nuevo fui a la ría del Nalón, uno de los pocos lugares donde palear durante horas tranquilamente...y pescar. Aunque en esta ocasión me fui de vacio.
Siguiendo los consejos del día anterior, y viendo que el viento seria otra vez molesto, madrugo en dirección a la localidad asturiana de San Juan de la Arena. Tras preparar los aparejos, embarco por la rampa y comienzo a remontar el río en dirección al Castillo. A lo largo del recorrido, me cruzo con pequeñas embarcaciones caceando.
Dentro de la ría, la tranquilidad es absoluta, y quizás hasta agradezco estos días de tiempo inestable para disfrutar de la tranquilidad.
De veza en cuando para a probar un poco a spinning, aunque sin ningún resultado, pero al menos puedo ir probando las cualidades de lance de los diferentes señuelos. ¡Ya tenía ganas de probarlos en condiciones.
Continuo paleando hasta llegar al viejo esqueleto de un barco en la ribera, y doy media vuelta hacia el hermoso paraje del el Castillo, un lugar con encanto como podeis ver. Me acerco al embarcadero de la muralla del castillo y aprovecho para estirar las piernas y ejecutar algún lance.
(Continuara...)
El mar no estaba en las mejores condiciones para salir a navegar, por lo que me dirigí al pueblo de San Juán de la Arena, junto a la desembocadura del río Nalón, famoso por sus angulas. Tras un cómodo embarque por la rampa, me dirigí primero a la bocana para ver el estado de la mar, y allí pude comprobar como las olas rompían en la misma, dificultando enormemente la entrada o salida a la ría. La mejor opción por tanto era navegar por el estuario.
Plataformas de carga del carbón.
Tras volver a pasar por la Arena, me dirigí a la vecina localidad de San Esteban, justo al otro lado de la ría, aunque algo más al interior. De su puerto llama la atención las gruas de carga, y las torres de descarga del carbón procedente de el interior, la cuenca del Nalón, fue en su momento un importante punto minero.
Embarcadero de el castillo de san Martín.
Subiendo río arriba, pronto llegó a el Castillo de San Martín, situado en lo alto de un frondoso monte, y cuya muralla, discurre junto al río. El pequeño puerto de El Castillo, nucleo urbano próximo a Soto del Barco, es de singular belleza, pues mantiene aún su aire tradicional.