Tras desembarcar y cambiarme, aunque ya era hora de ir a casa a comer, me permití unos minutos para poder contemplar el mar...ver a viejos pescadores, en busca de la lubina, o la arribada a puerto de los pesqueros.
Desde Puerto de Vega, me dirigí a Luarca, donde por el abrigo de sus escolleras, se podía salir a navegar, si bien el panorama fuera era de rompientes entorno a los 3 , 4 mts cercanas a la costa. Finalmente y tras dar muchas vueltas, aparqué el coche y salí a navegar desde el puerto, una vez fuera del abrigo de los espigones, la mar se presentaba bastante movidita, por lo que solo me dedique a jugar a una milla de puerto, aunque finalmente decídi regresar y jugar con las olas que pasaban por encima de la escollera...eso si con casco!!
Una tarde me desplacé a Luarca, bella localidad del occidente asturiano, desde donde con el tiempo justo, navegué en dirección al cabo Busto. La zona está llena de bajos, por lo que en caso de mala mar, hay que estar atento.