Nuestra amiga Lourdes, nos demuestra que es capaz de pasar del k1 de pista y las RR de aguas bravas, al kayak de mar, surfear olas, o como en este caso realizar un descenso de aguas bravas en un rio continuo y exigente como este...y todo lo hace bién!
Lourdes, Luisito y yo decidimos navegar el río Alberche, por un tramo nuevo a nuestros ojos, diferente a lo que ya conociamos. La idea era pasar el día tranquilamente, navegando relajadamente...nada nos hacia suponer que nos enfrentariamos a roca y agua, en un tramo de dificultad continua, con infinidad de sifones y pasos que nos exigian la máxima cautela. Despertamos a la bestia del Alberche, y desde aquel día sus secretos fueron profanados por multitud de caballeros y damas pertrechados con sus yelmos, palas y kayaks... ¡Pronto nacería el Alberche de Pasarela-Pte Morisco, también llamado Mil Sifones!